Entries RSS Comments RSS

Archive for the ‘libros y lecturas’ Category

Más Murakami

Martes, enero 28th, 2014

Durante el mes de diciembre terminé de leer Los años de peregrinación del chico sin color; un libro maravilloso, como todos los que leí hastaLos años de peregrinación del chico sin color ahora de Murakami.

Como en todos sus libros, en este hay mucha introspección, hay ideas suicidas, hay búsqueda de la identidad y un toque de erotismo. Y como siempre, en la vida cotidiana de Japón podemos ver los elementos en común con nuestra sociedad, cómo los seres humanos somos los mismos en cualquier lugar del mundo.

Un adelanto del argumento: Tsukuru Tazaki conoce a una mujer que le resulta muy atractiva, y ésta le plantea que hay algo en él que no está cerrado; para comenzar una nueva relación es necesario que primero aclare algunos puntos de su historia que parecen haberse escondido bajo la alfombra y aún hacen ruido en su personalidad. Allí empieza la peregrinación del chico sin color, en su búsqueda de la verdad.

Un libro sumamente recomendable, al igual que Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Sauce ciego, mujer dormida,  y Tokio Blues.

No te pierdas la categoría Libros y lecturas de este blog para saber qué más estuve leyendo.

Mis últimas lecturas

Lunes, abril 29th, 2013

Mil soles espléndidos, del escritor afgano Khaled Hosseini.

2013-04-29 18.25.41Impresionante y durísima historia de vida de dos mujeres afganas, que viven la democracia y luego el relegamiento de las mujeres en el mundo talibán, debiendo abandonar todo sueño de crecimiento, de tener servicio de salud, de estudiar… y de mostrar su rostro en público.

Lo bello y lo triste, del escritor japonés Yasunari Kawabata.

Encontré algo de belleza en los paisajes y las personas, pero mucha, mucha tristeza y locura. Hermoso libro.

Los desposeídos, de la escritora estadounidense Ursula K. Le Guin

Una muy interesante historia de dos planetas, uno muy similar a nuestra Tierra capitalista, y otro similar a un utópico comunismo. Las especulaciones filosóficas que hace la autora sobre los conflictos internos de ambas sociedades son realmente interesantes.

Marlene, de la escritora argentina Florencia Bonelli

Un libro simple, probablemente una novela rosa, pero la verdad, me divirtió mucho y lo leí rapidísimo (eso significa que logró atraparme)

 

Desde la Revolución, de Esteban Magnani

Domingo, julio 15th, 2012

Desde la revolución

Últimamente estuve abandonando muchos libros que empezaba, por tener demasiado trabajo. Pero esta vez me volvió a ocurrir que abandoné algunos trabajos por tener demasiado libro.

Para cualquier persona que haya vivido en Argentina la crisis del 2001, este libro es increíble (iba a decir imprescindible pero supongo que la gente puede seguir viviendo sin leerlo…).

Es un tipo de literatura que me hace morir de risa, me recuerda a Wilt, y a La conjura de los necios, pero con un nivel de delirio más acentuado (al menos en la primera parte del libro) y a la vez “criollo”. Impresionante.*

Pero por supuesto, mencionar cosas parecidas no sirve para nada. Sólo tengo que decir esto: es un libro muy bien escrito, maneja la psicología de los personajes de una manera impecable, y tiene elementos locales que no estamos acostumbrados a encontrar plasmados en la literatura. Aunque cambia mucho en su estilo de una parte a otra (digamos que tiene tres momentos bien diferenciados), no decae en ningún momento su calidad ni pierde la tensión necesaria para seguir leyendo.

Y un detalle nada menor: podemos descargarlo libremente, y también podemos comprarlo en las librerías. O sea: bajalo, leelo, y si te gustó, compralo y regalalo para el día del amigo.

 

* En un punto me recuerda también la película Buena vida delivery, porque habla de la misma época y de las ridículas situaciones en las que nos veíamos metidos. También me recuerda el delirio de El chofer que quería ser Dios.

Abuelas con Identidad, ediciones iamiqué

Domingo, junio 10th, 2012

Abuelas con identidad, ediciones iamiquéMuchas veces escuchamos por ahí a algunas personas que dicen escribir cuentos para niños, libros para niños, canciones para niños… sin preocuparse demasiado por conocer cómo son los niños, qué les gusta o qué necesitan. Es decir, es frecuente confundir a los niños con seres incompletos que no requieren demasiada calidad porque consumen cualquier cosa.

Es así como llegamos a una librería y encontramos libros horriblemente traducidos con textos de muy mala calidad en mensaje y en estilo, pero que algunos adultos armaron, otros editaron, otros publicaron, otros venden, y ¡otros compran!

Por eso me parece muy importante destacar el trabajo de las personas que no consideran a los niños como consumidores de segunda.

Es el caso de ediciones iamiqué. Todos los libros de iamiqué que llegaron a casa fueron de esos favoritos que mis hijos leyeron mil veces, que me ayudaron a explicarles conceptos de genética (“¿Por qué está trompudo el elefante?”, “por qué se rayó la cebra”), de historia de la educación (“La escuela no fue siempre así”), a aprender junto con mis hijos cosas sobre el universo (“Guía Turística Del Sistema Solar“, “El sistema solar del 1 al 10″), sobre cine (“El cine no fue siempre así”), sobre otros temas (“Preguntas que ponen los pelos de punta”) o sobre las cosas más ocultas socialmente del cuerpo humano como los vómitos, gases y otras asquerosidades que uno difícilmente sepa explicar (“Asquerosología de la cabeza a los pies”, “Asquerosología en acción”).

Hoy llega a mis manos un libro que me hizo llorar. En serio.

Abuelas con identidad es un libro que cuenta la historia de las Abuelas de Plaza de Mayo, empezando por mencionar la situación política que llevó al golpe de Estado de 1976, describiendo los hechos ocurridos durante la dictadura y el surgimiento del grupo Abuelas, hasta contar historias de nietos recuperados y de cómo impacta en la subjetividad de estos adultos el hecho de tener, de un día para el otro, un nuevo nombre, una nueva familia y una nueva historia para reconstruir.

Cuando hablamos de desaparecidos, dictadura, hijos y nietos desaparecidos, a muchos nos tiembla la voz. Yo particularmente, no puedo hablar del tema sin llorar. Y porque quiero que no vuelva a ocurrir nunca más una cosa similar, quiero que mis hijos conozcan muy bien la historia, sepan claramente de qué hablamos cuando hablamos de autoritarismo y cuánto hay que valorar la democracia y los derechos humanos.

Pero claro, como pasa con muchos otros temas: no se encuentra fácilmente el momento de hablar en familia sobre esto. Entre ir y venir de la escuela, hacer los deberes, comprar útiles y ropa, cenar, bañarse… ¿cuándo y cómo empezar con algo tan movilizante?

Por eso quise tener este libro en la biblioteca de los chicos para que ellos un día lo tomen, lo hojeen, se dejen atrapar o no por las historias y entonces sí, que lluevan las preguntas. Ellos sólos sabrán cuándo es el momento de hablar sobre este tema tan doloroso y necesario de conocer.

Algunas páginas del libro

Mi última lectura: Liova corre hacia el poder

Miércoles, mayo 9th, 2012

Liova corre hacia el poder, de Marcos Aguinis

Tengo un poco abandonada mi sección de libros y lecturas, pero es que cuando hay mucho trabajo hay poco tiempo para la lectura…

Mi última exquisitez literaria fue “Liova corre hacia el poder”, de Marcos Aguinis.

Esta  novela narra la infancia de Trotsky, primero desde la visión de su madre, su padre y otras personas de su entorno, y después desde su propia mirada.

El relato concluye con la revolución de 1917 y la llegada de Trotsky al poder.

El libro me gustó muchísimo, realmente me atrapó la historia y me acercó a un personaje del que apenas conocía alguna cosa.

Disfruté de toda la historia, aunque sufrí por su primera mujer, Alexandra, a quien deja a pedido de ella misma en Siberia para continuar con la revolución, pero según esta novela, nunca se reencuentran como pareja.

Uno de los pasajes que más me impresionó fue este donde se muestra hasta qué punto la miseria predominaba en la Rusia zarista, condición que, sumada a la guerra, desató la lucha de clases en ese país:

“…Al día siguiente se produjo una huelga llena de resentimiento. Los labriegos se tumbaron bajo los árboles para demostrarle a mi padre su profundo disgusto. Ya no peleaban, sino que se convertían en una parte agónica de la naturaleza. Mamá rogó a papá que contemporizara, pero él insistía que no era bueno aflojar ante una pandilla que había arrastrado a gente pacífica. Mamá se rebeló, como de costumbre. Pidió ayuda a varias mujeres para cocinar en grandes ollas el popular borsht, una casha espesa y, además, pasteles de mijo. Luego llevaron la comida en un carro hacia la multitud tendida bajo los árboles. Fueron recibidas con hostilidad, pero aceptaron el obsequio. Con Víctor me arriesgué a introducirme entre los peones. Deambulamos un par de horas. Escuché que varios se quejaban de no tener dónde dormir, otros que no podían alimentar a sus familias. Algunos eran viejos y nervudos, con la piel agrietada por el sol del verano y el hielo del invierno. Los más favorecidos estaban acompañados por una mujer y algunos hijos. La mayoría había llegado a pie desde lejos, alimentándose con raíces; no se diferenciaban de los animales. Era cierto, no se diferenciaban de los animales y por primera vez tomé conciencia de algo tan horrible. Mamá les aseguró que iba a entregarles melones, leche cuajada y pescado seco si levantaban la huelga. Al rato la huelga era levantada. Besé a mamá, la verdadera triunfadora de esta guerra sin heroísmo. Pero faltaba una consecuencia. Una consecuencia inesperada e increíble. Atraída por el olor de la comida emergió en el horizonte una ancha línea de espectros que avanzaba con las manos tendidas hacia delante. Como los ciegos. ¿Como los ciegos? ¡Eran ciegos de verdad! Habían perdido la vista por desnutrición crónica. Brotaban de la tierra como emponzoñados hongos después de una lluvia. Caminaban vacilantes,chocaban entre sí. Algunos se desplomaban y eran abandonados como si fuesen excrementos. Su destino no era otro que pudrirse sobre la estepa y ser comidos por las aves de rapiña. Sin cesar, con paso de autómatas, avanzaban hacia nosotros. Formaban una alucinante legión de cadáveres. Pero sus figuras de pesadilla no generaron lástima entre los peones, porque tratarían de quitarles sus exiguas raciones. Los labriegos sepusieron de pie y empezaron a echarlos como si fuesen langostas. Los empujaban y les pegaban con trapos y palas. Escupían, insultaban….” 

Mi nuevo lector de ebooks (¡Gracias, Papá Noel!)

Jueves, diciembre 22nd, 2011

La primera aclaración y el motivo por el cual siempre tuve muchos prejuicios con respecto a estos aparatitos, fue la lectura de este post de Federico Heinz que afirma que:Mi lector de libros electrónicos

Llamar “libros electrónicos” a estos archivos digitales es como llamar “triciclos alados” a los jets transatlánticos de pasajeros: en cierta forma los describe, pero los subestima groseramente.

Pero bueno, yo soy muy lectora, siempre ando con un libro en cada rincón de la casa y cuando entro a una librería me tienen que sostener entre varios para que no compre…

Así que para esta navidad, me regalaron un lector de ebooks. ¡Estoy feliz!

¿Qué es un lector de ebooks?

Se trata de un dispositivo que únicamente sirve para leer. Qué poco parece, no? ¿¡Solamente sirve para leer!?
Y sí, pero si hablamos ecología, usamos mucho menos papel gracias a la lectura en dispositivos electrónicos. Aunque… todavía no leo por ningún lado cómo se soluciona el problema de desechar estos mismos aparatos.

¿Y por qué no leer en la computadora? Porque la pantalla de la computadora tiene luz, desgasta la vista y … ¡quiero salir un poco de la computadora, estoy todo el día sentada acá!


¿Qué es la tinta electrónica?
Esquema de funcionamiento de la tinta electrónica

“Las pantallas están formadas por tres capas, una con microtransmisores eléctricos, otra con el polímero y la tercera con una lámina protectora. En el polímero encontramos una matriz de millones de cápsulas que están flotando en un gel que permite que sean estimuladas electromagnéticamente. Mediante esta estimulación cada cápsula pasa a mostrar su cara blanca o negra, de manera que en la pantalla se representa un texto o gráfico.”

Fuente: Tinta electrónica, artículo en Wikipedia

¿Los escritores no tienen derecho a ganar plata, como el que vende panchos en la esquina -que gana plata por cada pancho que vende-?

Los escritores tienen mucho más derecho a ganar dinero que el que las mismas editoriales les brindan. Si no, lean este texto, en el que Hernán Casciari cuenta que le ofrecieron publicarle un cuento bajo las siguientes condiciones:

Al cuento que me piden lo llaman LA APORTACIÓN. En la cláusula cuatro dice que «el EDITOR podrá efectuar cuantas ediciones estime convenientes hasta un máximo de cien mil (100.000)». En la cláusula cinco, ponen: «Como remuneración por la cesión de derechos de la APORTACIÓN, el EDITOR abonará al AUTOR cien euros (100 €) brutos, sobre la que se girarán los impuestos y se practicarán las retenciones que correspondan».

Las editoriales compran el material a precios irrisorios, explotando al escritor pero después intentan ocasionar escasez de forma artificial, es decir, “te cobro por cada libro… pero entonces no lo podés prestar, me comprás el libro a mí y no lo podés hacer cicular, si no yo, ¿de qué vivo?”.

Esto no beneficia a los escritores sino a los editores.

A un escritor lo beneficia que su obra circule, no es malo vender libros pero esconder las obras no beneficia a ningún artista. ¿Vos le comprarías una escultura a alguien que dice que es escultor pero no te muestra ninguna escultura? ¡¡Para que te compren libros, primero te tienen que leer!! Así que si sos escritor, empezá por regalar tu obra, hacela circular por las redes. Y después, cuando alguien quiera pagarte algo por lo que hacés, ahí verás si aceptás un contrato horrible o si buscás una editora que no te exprima tanto, o si ponés tu libro en un sistema de impresión a demanda…

Dónde obtener libros:

Biblioteca Genio Maligno – http://geniomaligno.com.ar
Epub Gratis – http://epubgratis.me/

Más y más cosas:

Leer es gratis (Soitu.es) – Post sobre ebooks readers y con sitios donde obtener libros.

Video que explica cómo funciona la tinta electrónica.

Los futuros que vienen (II)

Miércoles, marzo 2nd, 2011

Quiero recomendar la lectura de este libro a todas aquellas personas interesadas en entender algo acerca de nuestra época:
“Los futuros que vienen, La descomposición global y la importancia de la comunidad en el siglo XXI”
Por empezar, ya se siente algo diferente el leer esta primera página donde dice “Este libro fue escrito en 2010 por David de Ugarte, socio del Grupo Cooperativo de las Indias, quien lo cede al dominio público.”
El libro empieza analizando el futuro que vivimos allá por las épocas neoliberales… El capitalismo que iba a venir, la promesa de la globalización.
¿Qué fue lo que torció el rumbo de esa promesa de futuro globalizado? Nada, es que ese futuro no existía. ¿Quién dijo que el futuro era una sola línea, quién dijo que todos podemos pensar lo que vendrá en los mismos términos?
Al terminar de leer este libro, cerrarlo y observarlo uno termina de entender el título: Los futuros que vienen, que no son el futuro que nos prometieron de chicos ni el que nos vendieron los neoliberales, tampoco aquellas distopías que los punks o las películas como 1984 nos mostraban con amargura…

En apenas una década, las redes distribuidas habían impuesto modos alternativos de generar y distribuir información, productos culturales y conocimiento técnico; su extensión social había abierto paso a nuevas formas nuevas formas de movilización y estas habían a su vez generado terremotos políticos.

A los que vivimos en una no-nación, comunicándonos diariamente con gente de todo el mundo, comprando en comercios virtuales y a la vez saludando a los vecinos del barrio, de toda la vida, este libro nos explica qué nos está pasando -no exactamente para nuestra tranquilidad-:

El futuro fue la primera víctima de las redes distribuidas. El futuro como teleología universal, como esperanza igual para todos, ha muerto.

El padrino, Sarkozy y Obama, el ciberpunk, la Web 2.0, la burbuja de las puntocom, la Wikipedia, Facebook, los blogs… cómo se mezclan todos estos elementos para crear esta certeza de que ya no hay certezas.

Me gustó mucho este libro.

Libro Los futuros que vienen, junto al sobre en que me llegó por correo.

Hace algo más de un mes publiqué en este blog un comentario sobre el libro de David de Ugarte, Los futuros que vienen, relacionado más con el tema de los e-books que con el contenido del libro que aún no había leído.
Hace algo más de un mes recibí el libro en mi casa, por correo, en un hermoso sobre verde, dedicado por el autor… ¡¡Qué emoción!! Pocas cosas son más lindas que tener un libro nuevo, pero cuando viene cruzando el océano y enviado por el propio autor, se trata de una verdadera joya en la biblioteca.

El regalo de BETA Weblog para estas fiestas

Martes, diciembre 7th, 2010

¿Qué puede regalar un blog a sus lectores? Este año el regalo de BETA Weblog para estas fiestas es simplemente literatura.

Palabrar, Relatos de la Ratonera, Viajar sin salir de casa

Este es un grupo de blogs cuya lectura recomiendo:

Y un texto de Mauro Corti que me gustó mucho: FINAL DE RICARDO KLEMENT
Mujer de cuarenta y tantos, Siempre en prueba, Desvaríos en la luna

¡¡Felices fiestas!! Para el próximo año les deseo que tengan mucho tiempo para leer.

Pies en el cielo

Otros posts sobre las fiestas

2007 Webeando
2008 Webeando III
2009 Software libre

Abordar un libro

Sábado, enero 23rd, 2010

Daniel Kirchman me hizo una pregunta: ¿Cómo abordás la lectura de un libro?, y esta fue mi respuesta:

Una vez leí un consejo de J. L. Borges que decía que si un libro no da placer hay que abandonarlo. Esa frase fue muy importante para mí, hasta ese momento lectora culposa de infinitas palabras que no me atraían.

A partir de entonces, cada vez que busco un libro, busco un romance. Lo miro, me mira.

Puedo encontrarlo en mi biblioteca, en una librería, o recibirlo como regalo. Pero siempre empiezo con el tacto y el olfato; leyendo la contratapa, después el prólogo y la introducción. Muchas veces allí comienza la pasión y es momento de preparar el mate o café mientras sigo leyendo, ocasionando accidentes domésticos varios. Pero generalmente la introducción es sólo la postergación de la cita, el tiempo de espera, el intento de poner en contexto eso que quiero empezar a conocer ahora mismo. Puede que me mantenga de pie al lado de la estantería mientras intento descifrar algunas pistas sobre el libro antes de decidir si acepto o no su propuesta de relacionarse conmigo.

En muchos casos concluyo que esa introducción no me interesa, que la vida es demasiado corta para estar leyendo algo que no me alimenta el alma, y paso directamente al contenido del libro.

Entonces tiene que ocurrir algo. Un tímido romance, un amor de verano, una pasión de toda la vida… cada libro ocupa un lugar especial en mi vida. Y si no logra ganarse ese lugar, pronto será desplazado por otro que habré empezado a leer furtivamente mientras creía que estaba en un compromiso oficial con el primero… y terminará ocupando su espacio en mi mesa de luz.

No sos vos, soy yo, le diré a ese libro mientras lo devuelvo a su estante pensando en que tal vez la vida alguna vez nos vuelva a unir. Nunca se sabe qué depara el destino.

Más respuestas a la misma pregunta de gente muy interesante, debajo del post

Adiós a Mario Benedetti

Lunes, mayo 18th, 2009

Benedetti fue parte de mi adolescencia. Le dio letra a mis momentos románticos a través de sus poesías, y resignificó algunas escenas familiares a través de sus novelas. Para recordarlo, elijo algunos fragmentos de La borra del café que por algún motivo me quedaron grabados en la memoria; seguramente porque muestran una particular visión de algunos hechos cotidianos, a través de la propia infancia.

“Mi familia siempre se estaba mudando. Al menos desde que tengo memoria. No obstante, quiero aclarar que las mudanzas no se debían a desalojos por falta de pago, sino a otros motivos, quizá más absurdos pero menos vergonzantes. Confieso que para mí ese renovado trajín de abrir y cerrar cajones, baúles, grandes cajas, maletas, significaba una diversión”.

…………….

“La casa de Capurro tenía asimismo claves y misterios. Por ejemplo,  yo advertía que a veces, por lo común a la hora de la siesta, cuando mi padre se acercaba a mi madre y empezaba a cercarla con caricias, besos y abrazos furtivos, en ciertas ocasiones mi madre sonreía, le devolvía algún beso y luego ambos se encerraban en el dormitorio. Pero otras veces, cuando mi padre empezaba con sus arrumacos, mi madre se ponía seria y simplemente le decía: “Hoy no puedo, viejo. Vinieron los de Galarza”. Para mí esa respuesta era un enigma, porque yo había estado toda la mañana en casa y nadie había venido: ni los de Galarza ni los de ninguna otra familia. Además, yo no conocía a nadie que se llamara así. Sólo varios años después supe que Galarza era el nombre de un jefe colorado, durante los años de guerra civil y, según la leyenda, cuando sus hombres pasaban por algún poblado, los derramamientos de sangre eran inevitables.”

…………….

“Allí había varios árboles, con sus correspondientes pájaros. El más cercano, era una higuera, que en verano me proporcionaba sombra y también higos, cuya ingestión clandestina me produjo más de una diarrea. En realidad, no los hurtaba, tenía la autorización de Norberto (no la de sus padres, claro) para el consumo indiscriminado. La razón última de tanta generosidad era tal vez que a él los higos le repugnaban profundamente. Por otra parte, aquella enorme y hospitalaria higuera era nuestro puente: a través de sus ramas acogedoras, yo ingresaba al territorio de Norberto, o él se introducía en mi cuarto; sin perjuicio de todas las veces que nos quedábamos en el árbol. Éste tenía dos conjunciones de gruesas ramas construidas por el Señor (la interpretación era del neófito Norberto y no la mía) a la medida de nuestras escuálidas asentaderas. Allí hablábamos del mundo y sus alrededores. Especialmente de fútbol.”

Mario Benedetti, La borra del café.