Estudiar y trabajar en el nivel universitario (preguntas de Lila Magrotti)

Lila Magrotti es estudiante de Comunicacion Social en la UBA. Ella me formuló las siguientes preguntas:

-¿Crees que afecta el hecho de trabajar y estudiar en el desempeño académico? ¿Cómo?

Creo que en la vida de un estudiante es conveniente que exista una curva de nivel de empleo suficiente como para tener ciertas experiencias antes de ser un profesional.

Tener un jefe malhumorado, otro inclumplidor, experimentar los diferentes estilos de autoridad (democrática, autoritaria, etc.) antes de ser un profesional, aporta positivamente al desempeño de quien recién se recibe.

Por otra parte, trabajar demasiadas horas redunda en cansancio mental y estrés, obviamente, en detrimento del rendimiento académico.

Continue reading “Estudiar y trabajar en el nivel universitario (preguntas de Lila Magrotti)”

¿Moocs? No, gracias. Prefiero los Grupos Abiertos de Aprendizaje Colaborativo.

Hace un buen tiempo vengo leyendo acerca de los MOOCS: Masive On Line Open Courses (Cursos Abiertos Masivos en línea).
Desde un primer momento pensé: ¡Qué bueno! ¡Un curso abierto! ¡Uno no, son muchos! ¡Qué bueno!
Me anoté en alguno que abandoné en seguida, pero seguí con la idea en la cabeza.

Un día me di cuenta de que yo tenía ya algo como lo que pensaba que eran los MOOCS: en el año 2009, yo creé el grupo de autoformación sobre administración de Moodle. Fue todo un éxito, mucha gente aprendió a administrar sus plataformas a partir de ese grupo. Y hace unos meses, creé un segundo grupo de aprendizaje colaborativo, que aún tiene pocos participantes pero que estoy segura que crecerá.

Últimamente andaba con ganas de ponerle otro nombre al grupo, y de crear un MOOC sobre otro tema también.

Pero hoy, gracias a Alejandro Tortolini en la red Crear, leí este artículo y se me vino el MOOC abajo:
La falsa disrupción de los MOOC: La invasión de un modelo obsoleto (Juan José Calderón Amador – Universidad de Sevilla, Ainhoa Ezeiza – Universidad del País Vasco, Mertxe Jimeno Badiola – CPES Nazaret BHIP. Donostia)

El documento dice en su resumen:

“Los MOOC (Massive Open Online Courses o cursos abiertos masivos online) se plantean como una
gran disrupción en Educación Superior, idea que se ha difundido en muy poco tiempo a través de medios profesionales, mass media y canales gubernamentales y universitarios.

Sin embargo, en un análisis crítico de la disrupción que suponen, vemos que si bien no presentan ninguna novedad en el campo del aprendizaje en red, suponen una invasión de los espacios de aprendizaje por parte de grandes empresas y fundaciones que entienden la educación como un objetivo de mercado. Vemos en los MOOC grandes riesgos de masificación de la enseñanza, uniformización cultural y científica y especulación económica, y esta visión se apoya en el análisis del recorrido de los MOOC desde su inicio en 2008 hasta la actualidad, en 2013 y en la experiencia del equipo de autores en torno al e­learning.”

Y entonces me pregunté: ¿Cómo no lo vi antes? Por supuesto, encantada con la idea de un paradigma diferente, abierto (o acaso no dice ahí “abierto”?), no observé el resto de los elementos que diferencian en mucho un MOOC a lo que yo en realidad busco con mi grupo de Aprendizaje Colaborativo.

Vamos a comparar: los MOOC versus un Grupo de Aprendizaje Abierto y Colaborativo, (podríamos llamarlo GAAC, nombre que acabo de crear para realizar esta comparación… porque parece que si algo no tiene su nombre con siglas al estilo anglosajón, no existe).

  • Curso versus Grupo: los MOOC están centrados en el contenido, lo que brindan es contenido y nada más que contenido… y mucho renombre de las instituciones que los brindan. Los grupos de aprendizaje abiertos y colaborativos, están centrados en las personas que quieren aprender; son grupos de personas que buscan, de forma proactiva, y en colaboración con otras personas en la misma situación, aprender y a la vez colaborar explicando a otras personas lo aprendido. No hay un único poseedor del saber: en el aprendizaje colaborativo, todos sus integrantes son poseedores de una parte del saber.

Mooc versus Grupo de aprendizaje abierto colaborativo

 

  • Open… ¿eso es bueno o malo? Si tomamos la palabra “Open” como “Abierto”, sí, parece ser bueno. Sin embargo, al leer el texto mencionado anteriormente se puede comprender que hay varios elementos negativos al abrir al mundo la educación universitaria de un país, y pensando en un curso cuyo contenido está escrito de antemano y no es producido por sus participantes:

Si bien se plantean los MOOC para facilitar el aprendizaje de cualquier persona en cualquier parte del mundo (acceso universal al conocimiento) y para que “los participantes incrementen su capital personal y su atractivo para el mercado de trabajo” (McAuley et al., 2011:43), la participación es baja y el índice de abandono, alto o muy alto. Los estudiantes participantes se muestran desorientados y sobrecargados, tienen baja probabilidad de interacción con expertos u orientadores, poca socialización real y poca profundidad en las interacciones; el abandono genera frustración en relación a sus capacidades, ya que estos cursos normalmente no señalan ningún nivel inicial de conocimiento en el acceso. (…) Finalmente, hay que tener en cuenta la brecha cultural y lingüística entre los participantes, que supone la adaptación de los participantes, en muchos casos de carácter internacional, a la lengua y la cultura del proveedor de los cursos.

En cambio, en un grupo de aprendizaje abierto y colaborativo, el contenido suele estar producido en gran parte por sus participantes, por la interacción entre ellos, que colaboran con sus preguntas y sus respuestas, recomendando enlaces interesantes o comentando experiencias. Lo que se viene haciendo hace décadas en las listas de correo, en fin.

  • Open… ¿para siempre? Por otra parte, en el mismo texto se menciona de qué manera estos MOOC comienzan a mostrar su lado comercial al comenzar a crear carreras en modalidad MOOC que permiten a las Universidades tener alumnos (clientes) de cualquier lugar del mundo.

En conclusión:

MOOCS: Colonialismo, mercantilismo en la educación, educación centrada en los contenidos, no se toma en cuenta la diversidad, y en definitiva, no se está ahí para aprender sino para obtener un certificado.

Grupos de Aprendizaje Abiertos y Colaborativos: Relaciones entre pares, construcción del conocimiento, innovación y fluidez de los contenidos, aprendizaje autónomo y fomento de la cooperación y no de la competencia.

 

 

 

Mapas conceptuales, mapas mentales

Esta semana por diferentes motivos encontré nuevas herramientas para realizar mapas conceptuales o mentales.
Primero, hagamos una distinción, y para ello vamos a citar a Wikipedia:

Un mapa mental es un diagrama usado para representar las palabras, ideas, tareas y dibujos u otros conceptos ligados y dispuestos radialmente alrededor de una palabra clave o de una idea central. Los mapas mentales son un método muy eficaz para extraer y memorizar información. Son una forma lógica y creativa de tomar notas y expresar ideas que consiste, literalmente, en cartografiar sus reflexiones sobre un tema. Se utiliza para la generación, visualización, estructura, y clasificación taxonómica de las ideas, y como ayuda interna para el estudio, planificación, organización, resolución de problemas, toma de decisiones y escritura.

Fuente: Mapa mental – Wikipedia

Mapa conceptual es una técnica usada para la representación gráfica del conocimiento. Un mapa conceptual es una red de conceptos. En la red, los nodos representan los conceptos, y los enlaces los relacionan entre los conceptos.

Fuente: Mapa conceptual – Wikipedia

A nivel de software podríamos diferenciarlos de la siguiente manera: si nos permite escribir conceptos en nodos, podemos usarlo para hacer mapas mentales. Si además el programa nos permite escribir las relaciones entre los conceptos, ubicadas en los enlaces, con ese programa podemos crear tanto mapas conceptuales como mapas mentales.

Mapas

Aquí, una pequeña recopilación de herramientas para realizar mapas mentales o conceptuales, ordenadas de acuerdo a cómo las fui conociendo yo (es decir, desde la primera que conocí hasta la más novedosa):

CmapTools – Mapas conceptuales. La herramienta por excelencia para este tipo de mapas. Su licencia no es libre, pero es un software gratuito.

FreeMind – Mapas mentales. Mi favorita en cuanto a que es libre, aunque no permite poner conceptos en los enlaces entre los nodos.

Bubbl.us – Mapas conceptuales (en línea) – Me gustó mucho la facilidad con la cual se realizan los mapas, y el hecho de estar en línea (no se instala nada, simplemente se accede al link y se empieza a crear).

Tex2mindmap – Mapas mentales (en línea) – Se puede crear un texto indentado, y a partir de ese texto el programa arma un mapa mental. Me sorprendió mucho la facilidad para relacionar la estructura de un texto y su representación como mapa mental. Además, tampoco es necesario instalar nada.

Text to mindmap

Más herramientas: Relpe – Mapas mentales

Noticia de último momento: Mapas mentales en Google Drive [Agregado el 18/7/13]

Tutora al borde de un ataque de nervios

“Hoy trabajo en casa, qué bueno”

Tengo abiertas 15 pestañas en Firefox y tres en Chrome (trabajos de los alumnos en Google Drive, que se ven mejor con Chrome).

Voy recorriendo los foros de los cuatro cursos, y anotando en sus respectivas cuatro hojas de cálculo mis apuntes sobre las participaciones de cada uno.

Un alumno me envía mensajes privados conversando sobre educación especial y la realidad de las escuelas del país; yo disfruto la charla, que me parece de lo más interesante. Como siempre, terminamos hablando de política. Apasionante.

Otro alumno (dos en realidad) me escriben en tono de reto porque hace mucho que enviaron sus trabajos y todavía no tienen las notas (“¿mucho? Hace una semana que di la consigna…”).

También hay alumnos que me dicen que no tienen instalado el programa tal o cual y que entonces qué hacen (“instalarlo”, sería la respuesta, pero utilizo muchas más palabras e incluso un link para ayudarlos…). Otros responden a cualquier consigna con “en mi escuela no recibimos las netbooks” (¡Hay vida más allá de las netbooks!).

Hay trabajos grupales donde una persona brilla por su ausencia, extraño concepto de grupo. Hay trabajos brillantes, espectaculares, increíblemente buenos.

¡Plim! Entra un mensaje en el chat de Google (Gtalk): “Hola Iris, quería saber si te llegó mi trabajo” (Qué raro que me escriban por acá…)

Tengo dos avisos de Google+ “Te agregaron a sus círculos…” ¡Oia! ¡Mis alumnos me agregan a sus círculos de Google+! ¡Qué bueno!

Un alumno me dice que me quedó bien el nuevo look… ¿Cómo sabe? ¿Lo tengo en Facebook? ¡No! Y bueno, misterio sin resolver… ¡Da miedo!

¡Plim! Entra un mensaje en la plataforma… una alumna que pregunta si está a tiempo de hacer las doscientas cositas que tiene retrasadas. “Sí, adelante, tenés tres días” (siempre hay que dar oportunidades)

Un alumno me sigue en Twitter.

Otro me comenta en mi blog.

Me alejo un rato de la compu y “Pim”, ruidito en el celular… ¡un alumno! ¡Pero caramba! Claro… tengo todo en el celular: mails, Facebook, Twitter… los alumnos salen por todos lados, son omnipresentes, la ubicuidad de la enseñanza es una realidad cotidiana en mi casa!

Adoro mi trabajo. Me encanta conocer gente de todo el mundo con realidades tan diferentes y con las mismas problemáticas que se repiten… ¿cómo utilizar las TIC en el aula?

Mis hijos duermen, el silencio reina en el edificio y veo como todas las noches que siguen entrando mensajes… pero esos mensajes quedarán para mañana, ya no puedo más. Por suerte, mañana trabajo en el colegio…