Resolviendo un problema tras otro al actualizar la versión de Moodle

Como saben los que me conocen, yo soy Licenciada en Educación, pero adoro las computadoras. Con lo cual, me animo a hacer muchísimas cosas para las cuales no estudié, por ejemplo, instalar un Moodle o actualizarlo.

Eso implica que fui desarrollando alguna habilidad en la búsqueda de soluciones, y una cierta intuición cuando la solución no se encuentra en ningún lado.

Así que acá voy a contar los problemas que fui teniendo, por si le sirve a alguien.

Paso cero – descargar versión nueva de Moodle

La descargué cuando me avisó Moodle (entrando como admin, en Notificaciones) que había una versión nueva para actualizar. No cambié a 3.9.10 sino a 3.9.3 (quiero decir que era un cambio menor, por lo cual no revisé requisitos y esas cosas)

Paso muy importante aquí: mirar el archivo config.php (en la raíz del sitio) y ver cuál es la carpeta de datos (la vieja Moodle Data, ahora no se llama más así). Está como “dataroot”. Esa carpeta vale oro, hay que cuidarla y hacer más de una copia (digo yo, por si uno mete la pata con algún cambio, tener otra copia más). Una forma, además de descargarla, es comprimirla dentro del mismo sitio.

$CFG->wwwroot   = 'https://blablablabla.blabla.ar';
$CFG->dataroot  = '/blablablablabla/public_html/.abcdebdefg.data/';

Primer paso – descargar copia de seguridad de los datos (archivos + base de datos)

  • Tardé muchísimo porque por cada carpeta el Filezilla me daba un error en el certificado. Después entendí que debería haberlo hecho desde el cpanel (sé que no es necesario bajar el código completo, pero en algún lugar decían que por las dudas no está de más, por modificaciones que uno pudiese haber hecho… desde ya, tener una copia del Theme si se modificó, es fundamental)
  • La base de datos la exporto y guardo copia con regularidad, desde el PHP MyAdmin.

Segundo paso – mover todos los archivos de la instalación anterior a una carpeta “MoodleViejo” o algo así

  • Esto se hace muchísimo más rápido desde el cpanel que desde un software para ftp
  • Tanto la carpeta de datos (viejo moodledata) que mencioné más arriba como el archivo config.php se van a utilizar en el mismo lugar donde están ahora, para que el sitio tenga el contenido del anterior.

Tercer paso – subir los archivos de la nueva versión

Acá es donde tuve el mayor inconveniente: el archivo comprimido que descargué, me daba error. Pero era por el tamaño.

Así que subí los archivos descomprimidos, y tardé un día entero, porque cada tanto se detenía por un tema con el certificado y yo tenía que pulsar “aceptar”.

Al terminar de subir todo e intentar continuar, no seguía. Así que volví a empezar, pero comprimiendo por partes, en cinco archivos. Ahí pude subir todo usando el administrador de archivos del cpanel, y descomprimir todo sin problemas. Acá lo importante es que los nuevos archivos tienen que estar en la misma carpeta donde estaban los anteriores (generalmente, en la raíz del sitio).

Cuarto paso – copiar el archivo config.php de la instalación anterior

Si no se hizo antes, copiar el config.php a la raíz del sitio. Esta es la clave para que aparezca de nuevo el viejo contenido, ya que en este archivo están los datos de la base de datos y la carpeta de datos (viejo Moodledata).

Quinto paso – acceder al sitio para disparar el instalador

Aquí tuve un problema: un mensaje de error “Excepción – Class ‘core_media_manager’ not found ” no permitía continuar el proceso. Lo busqué en los foros, y alguien mencionaba que había que eliminar dos archivos dentro de “Moodledata”: cache y localcache.

Los renombré (nada de andar borrando), y efectivamente la instalación continuó normalmente.

Sexto paso – resolver advertencias del instalador

El instalador me dio dos advertencias. Una sobre el certificado de seguridad.

Decidí dejar para después la solución de estos dos temas. Sin embargo, una vez finalizado el proceso no me permitía acceder con mi usuario y contraseña. Tampoco funcionaba el formulario de recuperación de contraseña.

Así que luego de estar desesperada un buen rato navegando por diferentes foros, decidí escuchar la voz de mi conciencia y volver sobre las advertencias.

Efectivamente, tuve que desactivar y volver a activar el certificado de seguridad para que lo tome, y también configurar en el config.php que el acceso se haga siempre por https:

$CFG->wwwroot   = 'https://blablablablablablabla.ar';

Listo!!!! Con eso resuelto, ya me pude logear, e incluso funcionó el formulario de recuperación de contraseña.

Agregar tu usuario a la lista de sudoers

Terminás de instalar Debian y cuando querés empezar a usar la terminal, te dice que tu usuario no está en la lista de sudoers. No podés hacer nada que necesite comenzar con “sudo”.

“Username Is Not In The Sudoers File. This Incident Will Be Reported”

La solución es muy simple y rápida. Comenzando por entrar al modo root con su – hay que utilizar usermod para agregar tu usuario a esa lista:

irisf@Boedom:~$ su -
Contraseña:
root@Boedom:~# usermod -aG sudo irisf
root@Boedom:~# exit
cerrar sesión

Después de agregar el usuario, es necesario reiniciar el equipo (o volver a abrir sesión) para que se implemente este cambio.

Fuente:
https://www.linuxuprising.com/2019/09/fix-username-is-not-in-sudoers-file.html

Todo se volvió blog

Hoy BetaWeblog cumple 16 años. El 29 de noviembre de 2004, se inauguraba BETA Weblog como blog colectivo.

Con todos estos años de pasar de un hosting a otro, de un nic a otro, yo sigo y sigo necesitando este espacio para dejar registro de cosas a las que yo misma vuelvo una y otra vez.

“¿Cuándo fue la presentación de tal cosa?”… Me fijo en mi blog.

“¿Cómo era el código para mover varios motores con arduino?”… Me fijo en mi blog.

El Blog como diario, diario público -lo contrario quizás de un diario íntimo- sigue siendo para mí algo necesario, que continúo alimentando y utilizando como referencia.

Escuché por ahí varias veces la frase “los blogs pasaron de moda”. Y yo creo lo contrario. Cuando surgieron los blogs, su gran innovación tenía que ver con ser una publicación periódica, a la que había que mantener permanentemente con nuevos posteos que se iban “almacenando” en un historial. El resto de los sitios web tenían contenido estático.

Yo creo que hoy todo se volvió blog. No existe un sitio web que no tenga noticias, cartelera, algo que se va renovando permanentemente.

Así que pienso seguir blogueando, mientras lo siga necesitando, por muchos años más.

Proyecto transmedia

Estoy cursando la Maestría en Enseñanza en Escenarios Digitales, y en cada uno de los seminarios hacemos unos trabajos que generalmente me dejan muy contenta.

Por eso, voy a empezar a compartirlos en mi blog.

En este post quiero compartir este sitio que elaboré para un proyecto grupal. El grupo buscó los recursos y yo armé el sitio.

Por supuesto, también elaboramos una propuesta, en la cual diferentes grupos de estudiantes elegirían distintos recorridos transmedia para luego elaborar una serie de posteos informativos sobre el COVID-19.

Enlace al recurso: http://propuestatransmedia.net.ar/
Profesora responsable: Dra. Silvia Coicaud.
Tutora: Mgtr. Miriam Dottori
Miembros del grupo: María Cecilia Carrizo Ruarte, Claudia Carina Cruz Orquera, Gustavo Delupí, Iris Amalia Fernández

Grupo Clementina

El día 5 de julio le escribí a algunas personas (empezando por Euge Núñez y José González), comentándoles que hacía rato que sentía la necesidad de volver a tener un espacio que vincule la educación y el Software Libre, como lo fue el viejo Gleducar.

Anuncio del grupo en Twitter

Mi idea era empezar con un grupito de Telegram, por ser una herramienta libre (o cerca) que está muy difundida, y luego ver qué pasaba.

Y bueno… ¡Crecimos muy rápidamente! En una semana el grupo ya tenía casi 100 personas. Creamos un grupo de coordinación, debatimos sobre el nombre del grupo, qué tipo de espacio tener… Se unieron participantes muy activos/as que a la vez trajeron muchísimas personas al grupo.

Esta semana pudimos anunciar la existencia de nuestra plataforma Moodle: clementina.org.ar

Y el grupo de telegram superó las 300 personas.

Ya tenemos foros, grupos de co-formación, y muchísimas ideas.

Por supuesto, dejó de ser mi grupo, ya es de la comunidad. Estoy muy feliz. Ojalá siga creciendo.

Portada del sitio web del grupo Clementina.

¿Qué es el software libre?

Para hablar de Software libre primero es importante pensar en qué es el software. Se llama software a la parte intangible de un sistema informático, es decir, a los programas.

El concepto que agrupa al equipamiento se llama Hardware (“ferretería”)

  • Hardware: teclado, monitor, mouse, impresora, etc.
  • Software: sistema operativo, procesador de textos, programas para dibujar, para escuchar música, etc.
  • Insumos: papel, tinta (lo que se gasta)

¿Quién crea el software?

Los programas son creados generalmente por grupos de programadoras y programadores, además de gente que se ocupa del diseño gráfico, del diseño de interacción, arquitectura de la información y muchos etcéteras.

Digamos que para crear un pequeño programa sólo hace falta una programadora o programador, pero para generar un proyecto grande, hay varias disciplinas que se ven involucradas, y especialistas de cada una de ellas.

Cuando se decide comenzar con un proyecto de este tipo, lo primero será pensar en cómo se va a distribuir ese proyecto: ¿se venderá cada programa por unidad? ¿se permitirá una descarga de la red para que los/las usuarios/as lo prueben por un tiempo y después paguen? ¿O se permitirá la descarga libre y gratuita?

Licencias de software

Es aquí donde entran en juego las licencias. Si el equipo de trabajo decide que cobrará el programa por unidad, como si se tratara de una fábrica de muebles, elegirán protegerse legalmente para no permitir la copia (y que ésta sea castigada como delito). Decimos que se trata de software privativo.

Si se decide, en cambio permitir que se descargue gratuitamente como “muestra gratis” se habla de freeware.

La tercer opción es la que más nos interesa. En muchísimas ocasiones, los equipos deciden que su software tendrá una licencia de software libre.

Esto significa que le brindan al usuario y usuaria, cuatro libertades:

  • La libertad de utilizar el programa para cualquier fin
  • La libertad de ver cómo está hecho
  • La libertad de modificar el programa
  • La libertad de compartir las modificaciones

Acá es donde la gente dice: “¡Qué buena onda! ¿Pero cómo ganan dinero?”

Existen muchas formas de ganar dinero en la creación y modificación de software libre. Se cobra por el servicio de instalación, de personalización, de adaptación. Se cobra por dictar cursos, se cobra por tomar un examen y dar un certificado. Pero no se cobra por unidad, porque no se están fabricando objetos tangibles sino software. Cuando te vendo un escritorio y vos te lo llevás, yo tengo que fabricar otro para poder venderlo. Cuando te descargás software que yo desarrollé, y después se lo copiás a un grupo de estudiantes, yo no tengo que hacer otro programa.

Ejemplos de software libre que seguramente utilizás

Es probable que sin darte cuenta hayas usado alguna vez software libre.

Muchos bancos, por ejemplo, utilizan el sistema operativo Linux en todos sus sistemas, y eso incluye los cajeros automáticos.

Muchos programas creados para educación, como Scratch, o TuxPaint, son libres.

Existen muchísimos más, como por ejemplo:

  • LibreOffice que tiene un procesador de textos, una hoja de cálculo, generador de presentaciones, etc. (paquete de oficina).
  • Gimp para retoque fotográfico.
  • Audacity para grabar y editar audio
  • WordPress para hacer este blog
  • Moodle para los campus virtuales
  • Y muchos otros sistemas y programas que circulan tienen licencia libre.

¿Alguna vez compraste un programa?

Si todo esto te suena raro, te hago esta pregunta: ¿Compraste alguna vez un programa? ¿Alguna vez usaste un programa trucho?

Quienes trabajan en proyectos de software libre te autorizan a que copies, veas cómo esta hecho, modifiques y hagas circular sus programas. ¿Por qué no elegirlos, cada vez que tenemos que buscar un nuevo programa?

Para identificar el software libre, hay que buscar cuál es su licencia. Si dice “Todos los derechos reservados”, es privativo. En el sitio de Photoshop, por ejemplo, dice: “©1990-2019 Adobe. All rights reserved.”

Y si dice “Licencia GPL”, o algunas de las que están en esta lista de licencias libres, podés utilizarlo sin pedirle permiso a nadie. Por ejemplo, en el sitio de Gimp, dice: “The terms of usage and rules about copying are clearly listed in the GNU General Public License.” (GPL)

Ideas para actividades asincrónicas

En nivel terciario y universitario, estamos tratando de dar nuestras materia utilizando un campus virtual. Aquí propongo algunas ideas de actividades para realizar, que no consumen muchos recursos y que fundamentalmente se basan en que nuestros/as estudiantes aprenden haciendo algo.

No se aprende tan bien con alguien que nos brinda sus saberes como con alguien que nos genera interrogantes, consignas, propuestas y desafíos.

La base: los recursos y las actividades

Recursos de Moodle: https://docs.moodle.org/all/es/Recursos
Actividades de Moodle: https://docs.moodle.org/all/es/Actividades
Otros recursos: videos, instagram, twitter, audios, textos, líneas de tiempo, mapas conceptuales

¿Querés hacer algo colaborativo?

  • Podés crear un glosario, en el que cada estudiante agregue una definición tomada de un texto
  • Podés crear una wiki por grupos, y que de a dos o de a tres tengan que editar un texto
  • También lo pueden hacer en Google Drive, por supuesto
  • Pueden armar entre todos un contenido en una cuenta de Twitter o de Instagram

¿Necesitás que te manden un TP y que lo veas únicamente vos?

  • Usá la actividad «Tarea»: ellos te envían un archivo y vos los calificás

¿Querés que estudien un texto?

  • Podés generar interrogantes poniendo frases controvertidas y que se genere un debate
  • Podés darles roles diferentes -incluso en secreto- y que jueguen. Por ejemplo: uno es el proveedor de software, el otro el que tiene que comprar, el otro el usuario final, etc. Para que no se trate de un debate de opiniones personales, es importante indicar que las respuestas se deben basar en la bibliografía.
  • Podés darles una guía de estudio, unas preguntas para que respondan donde les muestres qué es lo que tienen que tomar de ese texto.
  • Desafialos pidiéndoles que creen memes, y también podrías proponer que los suban a Instagram
  • O simplemente, que vuelquen en una línea de tiempo los datos relevantes
  • O que generen un mapa conceptual, por ejemplo con Text2MindMap

¿Necesitás comenzar con un tema nuevo?

Muy importante: darles en una hoja de ruta muy claramente explicitado lo que tienen que hacer: fechas límite, qué cosas serán obligatorias, qué cosas optativas.

En resumen: se aprende haciendo, mejor que escuchando; somos los/las docentes los encargados de guiar las actividades, enseñando a mirar en el mar de información qué es lo relevante, y proponiendo actividades de distinta índole (atendiendo a la diversidad de habilidades y recursos) que permitan trabajar con los temas hasta lograr el aprendizaje.

¿Cuándo dejó de tener sentido dar esta clase?

Durante toda mi vida trabajé en informática educativa, desde diversos roles. Hoy me encuentro elaborando un material con mi equipo de trabajo, y surgió un tema que realmente nos sorprendió.

Lo confirmamos leyendo en Wikipedia:

Un kilobyte es una unidad de almacenamiento de información cuyo símbolo es el kB (con la ‘k’ en minúsculas) y equivale a 103 (mil) bytes. Aunque el prefijo griego kilo- (χίλιοι) significa «mil», el término «kilobyte» y el símbolo «kB» se han utilizado históricamente para hacer referencia tanto a 1024 (210) bytes como a 1000 (103) bytes, dependiendo del contexto, en los campos de la informática y de la tecnología de la información.123

Para solucionar esta confusión, la Comisión Electrotécnica Internacional publicó en 1998 un apéndice al estándar IEC 60027-2 donde se instauraban los prefijos binarios, naciendo la unidad kibibyte para designar 210 bytes y considerándose el uso de la palabra kilobyte no válido a dichos efectos.

Es decir que, siguiendo con la misma fuente, ahora son estas las Unidades de medida de Información:

Sistema Internacional (decimal) ISO/IEC 80000-13 (binario)
Múltiplo (símbolo) SI Múltiplo (símbolo) ISO/IEC
kilobyte (kB)103 kibibyte (KiB)210
megabyte (MB)106 mebibyte (MiB)220
gigabyte (GB)109 gibibyte (GiB)230
terabyte (TB)1012 tebibyte (TiB)240
petabyte (PB)1015 pebibyte (PiB)250
exabyte (EB)1018 exbibyte (EiB)260
zettabyte (ZB)1021 zebibyte (ZiB)270
yottabyte (YB)1024 yobibyte (YiB)280

En conclusión, lo que hace 20 años era toda una extensa explicación sobre el funcionamiento interno de las computadoras y el sistema binario, dejó de tener sentido… como tantas otras cosas que hemos enseñado.

Lo que Paula me enseñó

Paula me enseñó a dejar de usar la palabra “normal”.
¿Qué es lo “normal”? ¿Lo que dicta la norma? ¿Lo que aparece en la mayoría? ¿Cuál mayoría, la percibida? Si dejamos de ocultar a las personas que se apartan de esa normalidad impuesta, veremos que casi no hay personas que sean “normales”. Lo “normal” es la diversidad.

Aprendí lo que es el capacitismo, es decir, la discriminación según la capacidad de las personas. No sólo se trata de “ser amables” con alguien que tiene una discapacidad. Se trata de generar un entorno en el que las personas, todas las personas, puedan transitar, navegar por la web, acceder a servicios y que no se queden afuera del chiste ni de la foto.

Me enseñó que el respeto por el cuerpo del otro es mucho más que un concepto de la ESI. También es entender que si una persona se traslada en una silla de ruedas y no hay rampa, esa persona no quiere que la “alcen”, quizás por sufrir dolores en todo el cuerpo, o quizás porque simplemente no quiere que manipulen su cuerpo.

Paula me enseñó que tener una discapacidad no es un concepto binario. Alguien que se traslada en silla de ruedas quizás puede pararse, dar dos pasitos, pero no puede caminar tres metros. Alquien que usa un bastón de invidente, tal vez tiene una mínima visión para poder distinguir siluetas o algo en una pantalla de celular.

Paula me hizo generar interrogantes de los que no tengo aún respuesta… ¿Qué pasa cuando deseamos tener un hijo y la expresión es “que sea sanito”? ¿Qué pasa cuando proponemos “poner el cuerpo en la lucha”, en qué lugar quedan les militantes que no pueden salir de su casa?

Estoy segura de que Paula me enseñó muchas más cosas, pero en este pequeño homenaje están aquellas que fueron más fuertes y que resuenan en mi vida cotidiana al interactuar con otras personas.